El triste me miro y dijo:
-Este es un momento más en la vida donde la corona
y el vestido se guardan en el armario; hoy levántate,empodera
la espada,aférrate al escudo,imponte ante ante el enemigo y
triunfaras en la guerra.
-¿Y qué pasará si el enemigo me vence?, le le respondí con algo
de miedo e incertidumbre.
-No hay enemigo más grande y poderoso que tus propios
miedos ,dijo. me miro fijamente,sonrió y añadió:
-Tú tienes en tus manos todo para enfrentar a todo lo que
avecina y salir victoriosa de ello siempre y cuando creas que
la corona y el vestido lo llevas puesto, aunque este dentro de
un armario.

Claudia Gpe. Castellanos Osorio

